miércoles, 21 de octubre de 2009
La décimo séptima es la vencida
Me mudé con mi novia. Ella no fuma. Borren esa mueca, semejante a una sonrisa socarrona en la comisura de la boca. Ese "ah, era por eso, ahora entiendo", no tiene su correlato con la realidad.
No fumo cuando estoy con ella, me resulta incómodo. Tener el olor impregnado en la ropa, el pelo, la piel y todo mi hábitat natural no era problema hasta ahora. Antes ventilaba, tiraba Lisoform, me bañana y me lavaba los dientes unas 10 veces. Pero ahora no puedo. Nadie me lo impide (mucho menos ella) pero prefiero la tranquilidad mental de la comodidad.
Hace una semana que no toco ninguno de mis preciados Parissiennes. Pensarán que es fácil ya que vivo con mi novia y ella es el motor principal para que lo intente nuevamente. Pero no. En la oficina, cuando voy a la cancha, cuando estoy en la facultad, cuando estoy en un bar... en todos esos lugares y situaciones el universo conspira para tentarme.Hasta creo que tengo un brote alérgico producto del estrés que me genera.
viernes, 15 de mayo de 2009
lunes, 11 de mayo de 2009
Memoria humeante
En un artículo publicado en la revista Archives of Internal Medicine del 9 de Junio, miembros del Institute Nacional de la Santé et de la Recherche Médicale (ISERN), Francia, y del Departamento de Epidemiología del University College, en Londres, se proponen examinar la asociación entre una historia de fumador y la capacidad cognitiva en la edad media de la vida.
Los datos para este análisis han sido extraídos del famoso estudio Whitehall II , realizado en el Reino Unido , con 10.308 participantes con edades entre 35 y 55 años en la línea de partida o fase 1 (1985-1988).
Una historia de fumador/a fue comprobada en la fase 1 (al comienzo de estudio) y en la fase 5 (entre los años 1997-1999).
Se dispuso de datos acerca de la capacidad cognitiva (memoria, razonamiento, vocabulario, y fluencia semántica y fonética) en 5.388 participantes en la fase 5 (entre 1997-1999): 4.659 de estos participantes fueron revisados de nuevo 5 años más tarde.
Los resultados fueron los siguientes :
● En los fumadores en la fase 1, en la que comenzó el estudio (1985-1988), se demostró un mayor riesgo de muerte entre hombres y mujeres, así como un mayor riesgo de que no participaran en los tests cognitivos.
● En la fase 5 del estudio (entre 1997-1999) los fumadores, cuando ser comparaban con los que nunca había fumado, los resultados de los tests sobre su capacidad cognitiva eran peores.
● Después de los ajustes estadísticos apropiados para múltiples variables, permanecía un mayor riesgo para la pérdida de memoria.
● En los que eran ex -fumadores en la fase 1 (línea de partida del estudio) el riesgo de tener un vocabulario pobre y una escasa fluencia verbal era menor, en un 30%, del de los fumadores.
● Dejar de fumar durante el periodo de seguimiento se asocia con una mejoría.
La conclusión es la siguiente:
Fumar se asocia con un mayor riesgo de pérdida de memoria.
Propuesta - Día F
En 1989, la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó al 31 de mayo el Día Mundial contra el Tabaco. El objetivo es alentar a los fumadores a dejar de fumar e incrementar el conocimiento del público sobre el impacto que tiene el tabaco en la salud.
Cada año, se llevan a cabo distintas campañas para generar conciencia. No estan buscando la revolución en las estructuras de producción y sometimiento social, sino que un montón de inconcientes traten de no fumarse la vida. Algo igual de complicado.
Quiero aprovechar esa fecha para que, como en el desembarco en Normandía, sea el comienzo del fín. Propongo que dedemos de fumar en masa. Sumémonos a una especie de colectivo social con pulmones sanos (o en vías de estarlo).
Pero para hacerlo más comprometido, hay una cláusula que debemos respetar. Si alguien se suma y vuelve a reincidir, quedamos todos libres de la iniciativa. Es decir que va a ser responsable de que todos volvamos a fumar. ¿Quién se anima?
viernes, 8 de mayo de 2009
Resultados contraproducentes
¿Qué hice después de leer eso? Pensé en prenderme un cigarrillo. La lógica fue la siguiente: sigo sano, uno más no me va a hacer nada. Por suerte lo medité bastante y opté por dejar guardados los parisiennes.
Se aceptan insultos.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Sobre el chocolate y las naranjas
Todavía no puedo largar el cigarrillo. En realidad, quiero pero él no me deja. Para quienes están como yo, todavía nos quedan algunos paliativos para combatir el deterioro generado por esta adicción. Dos claves fundamentales:
"El futuro es la naranja. Reduce el riesgo de cáncer de pulmón. Quienes las comen habitualmente tienen 30% menos posibilidad de contraer la enfermedad, según un estudio de la International Journal Of Cancer. Otro estudio halló que la gente que come cuatro porciones de frutos cítricos por día tiene un 40% menos posibilidad que aquellos que comen menos de una por día."
"Comer chocolate: Dos barras por semana extienden un año la vida. El amargo es fuente de hierro, magnesio y potasio"
Extraído de: http://www.acuario27.com/wordpress/2007/10/20-consejos-saludables/
16 razones para dejar de fumar
1- Vivirás más tiempo y te sentirás más sano.
2- Tus familiares, amigos y compañeros de trabajo dejarán de respirar humo por tu culpa. No tendrás ningún problema en aquellos lugares en los que no se permite fumar (cada vez más numerosos) o con aquellas personas a las que les molesta el humo.
3- Ahorrarás dinero. Un fumador puede gastarse más de 1.000 euros al año solo en tabaco.
4- Nadie te recriminará por fumar en su presencia y evitarás situaciones desagradables.
5- No sentirás irritación y malestar en los ojos, la garganta y la nariz.
6- Tu ropa y tu casa dejarán de oler a tabaco.
7- Sin fumar, los alimentos saben mucho mejor.
8- Si dejas de fumar el aspecto de tu cabello mejorará y también lo hará sensiblemente tu piel, ya que el tabaco provoca arrugas y envejecimiento prematuro así como manchas en las uñas. Olvídate de los dientes amarillos de fumador (inevitables por muchas medidas higiénicas que se tomen).
9- Si consigues dejarlo, sabrás que no necesitas el tabaco para enfrentarte a cualquier situación.
10- Evitarás los peligros de cáncer, enfisema y enfermedades cardiovasculares que todo fumador puede tener.
11- Tu cuerpo se regenerará antes de lo que piensas y pronto se igualará al de una persona que no hubiera fumado nunca.
12- Tu corazón te lo agradecerá. Dirás adiós a la sensación de falta de libertad que produce la dependencia del tabaco.
13- Reducirás tus posibilidades de padecer cáncer de boca, laringe, vejiga, esófago o riñón y disminuirán los problemas de úlcera gástrica o duodenal. Verás cómo descienden tus cifras de tensión arterial y colesterol. Aumentará tu fertilidad. Disminuirán los problemas en caso de embarazo. Disfrutarás de más tiempo.
14- Te sentirás más ágil, podrás caminar y subir escaleras sin cansarse, pues al dejar el tabaco aumenta tu capacidad pulmonar, Incrementará tu resistencia frente al ejercicio físico y el deporte, Gozarás de una mejor salud general, aumentará tu calidad de vida y rendirás más física y mentalmente.
15- Aumentarán las posibilidades de que tus hijos nazcan sanos.
16- Te sentirás más satisfecho contigo mismo y tendrás la sensación de haber ganado la libertad que perdiste con la dependencia del tabaco.
martes, 5 de mayo de 2009
Desapareció
Dejé de fumar (0%)
Intenté dejarlo (0%)
Empecé a fumar por tu culpa (40%)
Todavía estoy vomitando después de ver el video (60%)
martes, 28 de abril de 2009
Rebelión en la granja
Creo que Orwell nunca lo pensó así. Pero yo tampoco lo tuve en cuenta a la hora de dejar el cigarrillo. Tanto esfuerzo para abandonar algo adictivo y destructivo a largo plazo, para que cualquier materia prima de parrilla me termine matando de gripe.
miércoles, 22 de abril de 2009
Volveré y seré tumores
Cuando probé el primer cigarrillo, después de casi dos meses libres de humo, me decepcioné. Me di cuenta de que ya no me gustaba fumar. Es solo un hábito que se me fue de las manos. Pero no se por qué mi cuerpo lo necesita. Soy plenamente conciente de que me hace mal, empero sigo caminando a la terraza para prender uno cada tanto.
jueves, 19 de marzo de 2009
Primera caída
lunes, 16 de marzo de 2009
Licencias
miércoles, 4 de marzo de 2009
Sobre el alcohol y las ganas de fumar
viernes, 27 de febrero de 2009
22
lunes, 23 de febrero de 2009
No entendí
sábado, 21 de febrero de 2009
Cambio, juez
Fue difícil abandonar el sabor del tabaco negro. También fue arduo dar por tierra al hábito y ciertos condicionamientos. Como si fuera el perro de Pavlov, sentarme frente a la computadora implicaba nublar mi vista con humo. Mi mano buscaba, entre el mate y el teclado, el cenicero y el atado de Parisiennes, para después girar la cabeza y ver si el encendedor estaba en la cocina.
Ahora, ante la falta de ese ritual, me dirijo a la cocina para buscar un sustituto en el banco de suplentes. Alacena y heladera se muestran prestos para ingresar a la cancha. De un tiempo a esta parte, fue el segundo quien tomó la titularidad del equipo Despuntando el vicio, de Caballito.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Pido disculpas
Aunque parezca que digo boludeces sobredimensionadas, eso es lo que venden las publicidades de cigarrillo. El que fuma, sabe qué marca le gusta y cuál no. ¿Hay necesidad de seguir de mantener un público cautivo cuando la nicotina hace lo suyo?
En la mentalidad del fumador está la idea de “a mi no me va a pasar”. Y eso está reforzado por imágenes como las que inserto a continuación.
Ese no es mi pulmón. Y aunque lo fuera, no tengo forma de reconocerlo e identificarme con el caso. Es por eso que vuelvo a colgar el spot de una campaña que recuerdo cada vez que quiero prenderme uno. Bon appetite.
La acción terapéutica del cigarrillo
“La nicotina es un poderoso estimulante. Obliga a la persona a querer cada vez mayor cantidad. Después de inhalar la nicotina, el flujo sanguíneo va acumulando la sustancia en cada célula del organismo y a medida que el tiempo pasa, las células se acostumbran y piden más al cuerpo”, explicó un informe publicado en www.anael.org.
También agregó: “Por ello, el fumador se vuelve irritable y nervioso; con el cigarrillo se calma y la nicotina se convierte en un tranquilizante. Es ahí dónde quería llegar. Porque desde hace un tiempo noto que mi sangre fluye con mayor fuerza, mi corazón bombea hacia las extremidades con una presión creciente. Cualquiera se preguntaría, ¿cuál es el problema?
Si mis brazos y piernas tienen más energía; mis neuronas se saturan de oxígeno y no pueden razonar; el resto de mi cuerpo trata de buscar un tranquilizante para equilibrar los niveles de adrenalina, la respuesta es una sola. Me voy a terminar golpeando con alguien.
Es por eso que abro la consulta pública. ¿Debo incursionar por las calles de la tranquilidad química? ¿Es una opción el clonazepan? Se agradece una respuesta.
lunes, 16 de febrero de 2009
Lluvia
Es insoportable, me siento encerrado. Puedo ver una película, escuchar música o leer algo (hasta las etiquetas del shampoo). Pero la ansiedad de las cuatro paredes me está carcomiendo el cerebro. Iba a compararla con un glaciar que, sin ningún problema erosiona las montañas. No, las paredes se ciernen sobre mí y crecen en altura, potenciando la sensación de claustro. Y lo hacen rápido.
Quizás el humo pueda hacer que no vea el techo e imagine que no existe. Así, por lo menos, la reclusión no parecería tal.
domingo, 15 de febrero de 2009
De prender, a apagar
Era el último partido del sábado, por lo que no teníamos que hacer vestuario. Arsenal lo ganó temprano y, aunque le sobraron más de 20 minutos al encuentro, vimos hasta el minuto 50; sí, agregaron 5 más. El espacio en el diario estaba lleno cuando dieron el final, por lo que nos acercamos a la puerta.
En el momento en que un oficial de la bonaerene nos informo que no podíamos salir por allí, dije las palabras mágicas que siempre me permitieron pasar: "Somos periodistas", y acto seguido, exhibía mi acreditación. "Andá por ahí, al portoncito rojo", me dijo como alguien que sabe solo dos respuestas para todas las preguntas.
Fuimos hasta donde me indicó, pero allí alguien de seguridad del club me dijo que saliera por la otra puerta, que por ahí salía la prensa. ¿Cuál es el problema? Había que rodear el predio completo de Arsenal para llegar al auto, que estaba donde no me (ahora es personal) habían dejado salir al principio. Era casi la medianoche.
No se si recuerdan que mencioné que la violencia había quedado puertas afuera del estadio. Bueno, para mí que todavía seguía ahí. Creo que vivía en la zona y, como los vampiros, salía de noche a cazar a dos periodistas desprevenidos que bordeaban un club con cara de susto. Se darán cuenta que no hice nada de eso.
Volví al portón que me separaba del auto por algunos metros. Intenté razonar con el de seguridad. "Prensa sale por la otra puerta, la policía no deja salir a nadie", repetía como un mantra. El de la bonaerense achacaba al club.
Quise fumarme un parisienne y tirarle el humo en la cara esa media hora que estuvimos encerrados en la cancha de Arsenal. En ninguna cancha del país me pasó algo similar. Me hubiese fumado el atado entero solo para molestarlos, llenandole de humo negro las caras. Pelearme con la policía y los de seguridad es perjudicial para la salud, y mi instinto así me lo hizo saber.
"Siempre es lo mismo, che", masculló el de seguridad. Si en todos los partidos es igual, ¿no será hora de que cambien? Es como que un adicto al paco diga "Uh, cada vez que fumo ésto quedo del orto y reviento un almacén. Qué boludos los almacenes".
A esta altura ya no quería fumar. Deseaba apagarle el cigarrillo en la frente al infradotado que dejaba pasar a cualquier conocido, pero a quienes estábamos trabajando no. Lo bueno es que había perdido las ganas de prenderme uno.
viernes, 13 de febrero de 2009
Resultados de la encuesta
Trataré de no defraudarlos. Aunque una frase similar desprestigió esa fórmula.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Cada vez más difícil
Dejé de contar los días y, salvo un pequeño habano en un cumpleaños, no tuve más ganas de fumar. Cambié mis hábitos y lo que perdí en toxinas, lo gané en peso e intolerancia. Sin embargo,ya no sufro experiencias traumáticas que me hagan desesperar por un Parisienne.
Cada vez es más difícil escribir sobre algo que voy olvidando.
