miércoles, 18 de febrero de 2009

La acción terapéutica del cigarrillo

Cada uno pesa 10 gramos aproximadamente. Y en cada una de esas pequeñas dosis de placer suicida hay 104.027 químicos, de los cuales 200 son venenos conocidos y 60 son cancerígenos.

“La nicotina es un poderoso estimulante. Obliga a la persona a querer cada vez mayor cantidad. Después de inhalar la nicotina, el flujo sanguíneo va acumulando la sustancia en cada célula del organismo y a medida que el tiempo pasa, las células se acostumbran y piden más al cuerpo”, explicó un informe publicado en www.anael.org.

También agregó: “Por ello, el fumador se vuelve irritable y nervioso; con el cigarrillo se calma y la nicotina se convierte en un tranquilizante. Es ahí dónde quería llegar. Porque desde hace un tiempo noto que mi sangre fluye con mayor fuerza, mi corazón bombea hacia las extremidades con una presión creciente. Cualquiera se preguntaría, ¿cuál es el problema?

Si mis brazos y piernas tienen más energía; mis neuronas se saturan de oxígeno y no pueden razonar; el resto de mi cuerpo trata de buscar un tranquilizante para equilibrar los niveles de adrenalina, la respuesta es una sola. Me voy a terminar golpeando con alguien.

Es por eso que abro la consulta pública. ¿Debo incursionar por las calles de la tranquilidad química? ¿Es una opción el clonazepan? Se agradece una respuesta.

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