En un artículo publicado en la revista Archives of Internal Medicine del 9 de Junio, miembros del Institute Nacional de la Santé et de la Recherche Médicale (ISERN), Francia, y del Departamento de Epidemiología del University College, en Londres, se proponen examinar la asociación entre una historia de fumador y la capacidad cognitiva en la edad media de la vida.
Los datos para este análisis han sido extraídos del famoso estudio Whitehall II , realizado en el Reino Unido , con 10.308 participantes con edades entre 35 y 55 años en la línea de partida o fase 1 (1985-1988).
Una historia de fumador/a fue comprobada en la fase 1 (al comienzo de estudio) y en la fase 5 (entre los años 1997-1999).
Se dispuso de datos acerca de la capacidad cognitiva (memoria, razonamiento, vocabulario, y fluencia semántica y fonética) en 5.388 participantes en la fase 5 (entre 1997-1999): 4.659 de estos participantes fueron revisados de nuevo 5 años más tarde.
Los resultados fueron los siguientes :
● En los fumadores en la fase 1, en la que comenzó el estudio (1985-1988), se demostró un mayor riesgo de muerte entre hombres y mujeres, así como un mayor riesgo de que no participaran en los tests cognitivos.
● En la fase 5 del estudio (entre 1997-1999) los fumadores, cuando ser comparaban con los que nunca había fumado, los resultados de los tests sobre su capacidad cognitiva eran peores.
● Después de los ajustes estadísticos apropiados para múltiples variables, permanecía un mayor riesgo para la pérdida de memoria.
● En los que eran ex -fumadores en la fase 1 (línea de partida del estudio) el riesgo de tener un vocabulario pobre y una escasa fluencia verbal era menor, en un 30%, del de los fumadores.
● Dejar de fumar durante el periodo de seguimiento se asocia con una mejoría.
La conclusión es la siguiente:
Fumar se asocia con un mayor riesgo de pérdida de memoria.
